¿Una isla en la cocina mejora la estructura?

Gran cantidad de arquitectos e interioristas de cocinas consideran que la instalación de una isla en la cocina es una implementación llena de tendencia y funcionalidad; sin embargo, nuestra postura ante ese cuestionamiento lo comenzaremos con un “depende”.

Agregar aplicaciones por no dejar pasar la oportunidad o sin un estudio real de las necesidades, despersonaliza el diseño, entorpece el flujo de trabajo y a un corto plazo, incrementa los costos de la implementación.

¿De qué depende recurrir a una isla en la cocina?

Principalmente de 3 premisas fundamentales: el triángulo de trabajo, ergonomía de almacenamiento y el espacio disponible.

Triángulo de trabajo. Si pasamos por alto el triángulo de trabajo o seguridad (área que comparte sistemas de cocción, refrigerador y área de lavado o fregadero), y distanciamos sus elementos, entorpecemos la razón de ser de la cocina y el “cocinar” se vuelve complejo, porque podemos quedarnos sin espacio o hacer del proceso algo muy cansado por la separación de estas variables.  

¿Qué hay con el almacenamiento? Es más común de lo que pareciera, pero de los mayores errores a la hora de diseñar una cocina, es pasar por alto el almacenamiento que se requiere. Imponer una isla central, descuidando y quitando espacios del almacenamiento, es descuidar el sentido de existencia del diseño personalizado.

En ocasiones, debido a la instalación de la isla, los espacios de almacenaje chocan o se anulan, por lo que se tiene que usar una bodega que complemente el almacenaje de enseres, utensilios de cocina o despensa, y entonces estamos ante un problema de tiempo, energía y presupuesto, que pudo evitarse.

¿Los metros cuadrados son suficientes? Aquí se debe evaluar si contamos con el espacio suficiente o necesario para adecuarlas, y sobre todo, preguntarnos seriamente, ¿qué función tendrá?

En ocasiones, el diseño de la cocina es lineal y se puede volver cansado el cocinar, por lo que la implementación de una isla céntrica funge como soporte o apoyo para preparación, y entonces, su implementación es una joya. En otras situaciones, la isla es la apertura con otras áreas de la casa, como sala, jardín o estudio, lo que fomenta la convivencia o sirve como el mejor espacio para recepción social.


Una acertada isla en la cocina depende de la visión del arquitecto en un corto, mediano y largo plazo.